10 abril, 2018

Metas de la Vida

El arte de vivir

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Es importante reconocer como verdades fundamentales las metas de la vida:

Verdad, rectitud, paz, amor y no violencia para que El Niño desde pequeño se enfoque  en esforzarse por ser, más que por el tener, por servir más que por reclamar, por ser competente más que competitivo……

Cuales son las metas de la vida, según la filosofía vedica?

La filosofía vedanta, la antigua sabiduría de la India, nos presenta cuatro metas que todo ser humano debe procurar obtener, y en el camino para obtenerlas, necesariamente va a practicar los cinco valores fundamentales y llevara una vida plena, en todo el sentido de la palabra.

Es importante recalcar que si un ser humano, en especial un niño o joven tiene claro cuales son las metas que todo ser humano debe buscar cumplir, esta haciendo consciente uno de los aspectos fundamentales de la verdad que le va a servir de faro durante toda su vida. Los seres actuamos según lo que nuestras metas nos exigen. Si tenemos metas correctas, emplearemos medios correctos para obtenerlas.

Profundicemos en las metas de la vida:

En primer lugar, se encuentra la PROSPERIDAD [Aartha]. Todo ser humano vino a ser próspero y a lograr así la abundancia y felicidad, tanto material, mental, emocional y espiritualmente. Es por eso que toda persona busca bienestar y lo encuentra en algunos casos fuera de sí mismo, pero se da cuenta que este es pasajero, hasta que finalmente gira su mirada hacia el interior y halla que todo bienestar  y felicidad se derivan de allí. Esta prosperidad interna es total y no perecedera. Este primer paso en la búsqueda de la verdad, indica que habrá prosperidad real cuando nos acercamos al dominio interno que yace en nuestros propios corazones.

Esta prosperidad va de la mano con la RECTITUD [Dharma] para recordarnos que la única forma de poder obtener y disfrutar la primera [prosperidad] es cuando hemos actuado de manera correcta, siguiendo el propósito de nuestra propia vida como humanos. Dado que el buen actuar conduce a un bien sentir y a un bienestar, el cumplimiento de esta meta [ACTUAR CORRECTAMENTE-RECTITUD] hace de nosotros seres más prósperos y de ahí que estén íntimamente ligados. En el camino transitamos desde los actos correctos relacionados con los roles que jugamos como hijos, padres, hermanos, trabajadores, satisfaciendo nuestras necesidades personales y poco a poco vamos expandiendo el impacto de nuestros actos hasta satisfacer las necesidades de nuestros familiares, amigos y toda la sociedad, prestando entonces un servicio que favorezca a todos y no sólo a nosotros mismos. Así pasamos de actos que nos sirven personalmente a actos más altruistas y generosos que son benéficos para los demás.

La tercera meta es el DESEO [Karma]. Es natural que, como humanos tengamos deseos, de hecho es una característica  nuestra el tenerlos hasta el momento en que morimos. Al nacer lloramos porque queremos abrigó, cariño, alimento un arrullo o un canto que nos provean lo que estamos necesitando; en la medida en que crecemos nuestros deseos se multiplican y refinan, ya no queremos sólo alimento y cuidado, sino que empezamos a querer posesiones, posiciones, reconocimiento o todo lo relacionado con esto, pero pronto nos damos cuenta que la sensación de felicidad y bienestar puede tornarse esquiva…….y si empezamos a sentir ansiedad, una sensación insaciable que como un alud, crece sin detenerse y cuando un deseo es satisfecho inmediatamente surge otro que demanda nuestra atención. Allí ninguna riqueza es suficiente, ningún conocimiento basta, ningún reconocimiento satisface pues equivocadamente concluimos que todo deseo debe satisfacerse desde el exterior, esto conduce a sentirse atado, a ser esclavos de nuestros propios deseos, a no ser que empecemos a elegir satisfacer sólo deseos que nos permitan tener libertad.

La cuarta meta, LIBERTAD [Moksha] del sufrimiento y la ignorancia, nos recuerda que todo deseo ha de ser pasado por el tamiz del discernimiento para que aprendamos a seguir o buscar satisfacer únicamente aquellos deseos que no nos aten. Entonces comprendemos que los deseos se tornan en anhelos del alma, la búsqueda de la verdad real que se haya nuevamente dentro de nosotros y no en el exterior pues todo cuanto allí se encuentra es pasajero y, por lo tanto, llamado a cambiar, desaparecer. Cuando comprendemos esto, se hace realidad en nosotros  la frase «la verdad os hará libres». Y de que ignorancia los liberamos? De la ignorancia de conocer lo que somos y nos preguntamos quien soy realmente? Quien he sido independiente de circunstancias y roles? Y empezamos a ser lo que realmente somos cada vez con mayor conciencia.

En la medida en que tomamos conciencia de estas metas, nos volvemos PRÓSPEROS, actuamos RECTAMENTE, nuestra felicidad se convierte en un estado de contento permanente, cada vez tenemos menos DESEOS mundanos y preferimos sólo lo que satisface al alma, aceptamos los acontecimientos externos como sucesos que simplemente suceden para ser experimentados y finalmente logramos la LIBERACIÓN, estado en el que los sabios desde la antigüedad nos han indicado se encuentra la verdad guardada como un tesoro que como humanos no paramos de buscar hasta vivir inmersos definitivamente en ella. Allí termina nuestra búsqueda pues habremos llegado de regreso a casa, la verdad última, nuestro propio ser interno, permanente, que no tiene ni localización, ni principio, ni fin.

Tomado de: LOS CINCO VALORES FUNDAMENTALES, Instituto Sathya de valores humanos de Colombia. Documento entregado en la Montaña Azul- Costa Rica a quienes participamos del encuentro Aprender a elegir y Chi Kung realizado en noviembre de 2013.